Hay acciones que nos marcan de por vida, acciones que en el momento no somos conscientes de su repercusión. Hay quien dice que el aleteo de las alas de una mariposa en Pekín, puede provocar una tormenta en New York. Si un hecho tan simple puede cambiar la vida de una persona...¿qué podría cambiar una decisión importante?
domingo, 14 de marzo de 2010
Caos
En ocasiones, Heinrik se paraba a pensar en los orígenes de su relación con la Princesa. Se sentía tremendamente afortunado por haber encontrado a su alma gemela. Otros muchos lo habían intentado, pero en vano, seguían perdidos en la soledad del tiempo y el espacio. También recordaba el inicio de aquel eterno viaje. Pero no todos fueron buenos momentos. Tiene muy presente y no olvida el hecho de que un día, por miedo al dolor que la Princesa pudiera causarle, y temiendo al fuerte sentimiento que comenzaba a sentir por ella, creyó que lo mejor era rechazarla, apartarla cautelosamente de su vida, para que su inmenso amor no pudiera dañarlo. Actuando de forma injusta y egoísta creyó que su defensa lo haría más feliz. Ese día la Princesa rompió a llorar, desconsolada se preguntaba cuál era su error, que había hecho para merecer el rechazo de Heinrik, cuando por aquel entonces, ella comenzaba a entregarle su corazón.

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